Las parejas que no quieren esperar a que pase la cuarentena del coronavirus para casarse están alimentando una nueva tendencia: las "minibodas" o “minimonios”. Se casan sin compañía o con unos pocos íntimos de la zona, guardando una prudente distancia, mientras otros siguen la ceremonia por la internet. La gran fiesta queda para cuando pase la pandemia.
“Estábamos a punto de pagar 15 mil dólares por un salón de fiestas cuando surgió el coronavirus”, dijo Kate Whiting, de 35 años, de Lake Almanor Peninsula, al norte de California. “¿Por qué no voy a esperar para casarme con mi mejor amigo”.
- La boda que ella y su prometido Jake soñaron, con 300 invitados, será cuando se encuentre una vacuna para el COVID-19.
- Por ahora se conformarán con una ceremonia íntima, el 6 de junio, oficiada por un amigo que se ordenó hace poco.
Si bien quieren una fiesta grande, terminaron optando por algo que es cada vez más común, las "minibodas", preferidas por quienes desean algo íntimo o no tienen dinero para algo grande. A nivel mundial, el 93% de las parejas cuyas bodas fueron afectadas por el coronavirus están reprogramándolas, mientras que un 7% las cancelan directamente.