Personal del sector de la salud en México ha denunciado agresiones y actos de discriminación por parte de ciudadanos que temen contagiarse de COVID-19, la actitud contra ellas y ellos contrasta con lo que se ve en otros países, donde la labor de personal médico y de enfermería es vista como algo heróico.
Son la primera línea de defensa contra la pandemia de COVID-19. Pero en México, a diferencia de lo que ocurre en otros países, médicos y enfermeros han sido víctimas de hostigamiento y agresiones que se han vuelto tan comunes que las autoridades federales le han pedido a la población que muestre solidaridad y ponga fin a las amenazas al personal de la salud.
En las últimas semanas el hospital civil de Guadalajara, en el occidente mexicano, pidió a sus enfermeras que no usaran uniforme porque algunas unidades de transporte público se negaban a llevarlas, mientras otros servidores de la salud han reportado agresiones físicas en el sur de México y en el norte del país desconocidos lanzaron material inflamable en la puerta de un nuevo hospital.
“Habían sido casos, se podría decir aislados, pero todos ellos son indignantes, son lamentables. Y lo que muestran es un fenómeno que es natural pero de ninguna manera justificable, que consiste en que el miedo produce reacciones irracionales, produce reacciones que no tienen ningún sentido, ningún fundamento”, dijo Hugo López Gatell, Subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud de México.
Agregó que es aún más indignante cuando se trata de los profesionales “de quienes dependemos todas y todos en este momento”.
En Guadalajara, la segunda ciudad más poblada del país luego de la Ciudad de México, los casos de agresiones o actos de discriminación por usar uniforme médico han sido cotidianos en las últimas semanas.