Aunque la caza es algo cruel, día a día millones de personas alrededor del mundo asesinan animales -algunos en peligro de extinción- con tal de saciar su placer y divertirse un rato.
Esta horrible práctica no sólo deja a miles de animales huérfanos, otros tantos quedan mortalmente heridos y sufren durante horas -o hasta días- antes de fallecer.
Sin embargo, el karma existe y llega tarde o temprano.
Esto lo sabe bien un cazador que quedó gravemente herido luego de asesinar a un oso.
De acuerdo con información de medios locales, William McCormick, de 28 años, se encontraba cazando junto a un compañero cerca del lago Carter (ubicado en Alaska) cuando divisó a un oso que se hallaba por encima de ellos en una cresta.
Sin dudarlo disparó y el animal terminó rodando por la ladera, arrastrando grandes rocas a su paso.
Aunque intentaron alejarse de su camino, el cuerpo del plantígrado alcanzó a McCormick, quien resultó herido tanto por el oso como por las piedras desprendidas.
El hombre fue llevado al hospital en helicóptero con lesiones de gravedad. No se sabe si sobrevivirá.
Fuente Excélsior.