Estamos a unas semanas de que de inicio la carrera por la sucesión presidencial en México y los ojos de los mexicanos están puestos, por ahora, en los partidos políticos, que en unos meses más deberán elegir a sus candidatos.
En Morena desde hace algunos años ya tienen candidato, su fundador, Andrés Manuel López Obrador, tiene más de cuatro años en campaña.
AMLO tiene un objetivo claro, convertirse en el presidente de los mexicanos y sobre ese proyecto ha estado trabajando.
Fundó su partido cuando salió del PRD y se autoimpuso como único candidato presidencial para las elecciones del 2018.
En el Partido Revolucionario Institucional las cosas son distintas.
El presidente de la República, Enrique Peña Nieto, es quien tiene la última palabra y será el gran elector a la hora de decidir quién será el candidato de su partido.
La lista de los aspirantes priístas, aunque ahora se ha reducido, al principio era larga.
El presidente de la República ha permitido que los suspirantes priistas hagan sus campañas en los medios de comunicación y en las redes sociales.
Así, hemos visto a los secretarios del gabinete presidencial en franca promoción, aún a sabiendas de que la decisión será del presidente de la República, quien no hará otra cosa, que un día llamar al elegido y comunicarle que será el candidato de su partido, mientras el presidente del PRI y todos los demás aspirantes harán lo que siempre hacen los priístas, trabajar unidos con su candidato.
El periodista Carlos Puig, abordó el tema de las elecciones de los partidos e hizo un acertado comentario que vale la pena compartir:
“Como con el PRI, cada partido sus métodos. Miren cómo le fue al PAN en 2006 -de panzazo- y en 2012 -tercer lugar- cuando se ponen creativos. Y en el lío en el que andan ahora. Creo que lo molesto es la simulación”.
Y el columnista siguió: “Esta idea que los partidos deben actuar de cierta manera para elegir a sus candidatos. O que en público dicen que hacen algo contrario a lo que hacen adentro. Que lo hagan como quieran, pues. La última palabra, por suerte, la tiene la ciudadanía cuando asiste a las urnas”.